Relatos

Jugar a las cartas

Una de las diversiones de Torrehermosa, más populares, son las cartas. Desde los mayores a los más pequeños todos conocen la baraja.

En parte viene dado por las condiciones climáticas ¿A dónde vas si hace frío? o con este calorazo no se puede salir. También por la necesidad de comunicarse. Con el juego se crean buenas relaciones sociales, se intercambian opiniones y si además ganas es el no va más.

En Torrehermosa se juega a todo, según y como, las mujeres juegan al rabino de 10 ó 14 cartas. El de 14 cartas es el 151, no puedes bajar sino tienes 51 puntos, eso supone un cálculo mental continúo que activa las neuronas y pone el cerebro a funcionar estimulado por los 0.05 euros que se juegan en cada partida. ”La pela es la pela”.

Entre lo que se habla y lo que se juega, un euro es como 20 sesiones de psicólogo.

La baraja no se desgasta mucho, mientras están las 50 ó 100 cartas vale para el juego. Sólo la pérdida de varias cartas hace comprar otra nueva, brillante y escurridiza que se escapa de las manos continuamente.

Las cartas son como los zapatos se adaptan a las manos con el tiempo.

¿Dónde se juega? Cada mochuelo en su olivo. Cada uno donde mejor le parece, en cada estación. En verano, las mujeres juegan en la plaza, sacan una mesa le ponen un tapete y ya está. A veces hay varios corros, otras veces uno sólo.

En invierno todos juegan en el bar, unidos por el calor de la calefacción.

Las mujeres llevan un monedero con calderilla y se la guardan de un día para otro, a las más afortunadas les va aumentando y cada vez está más gordo … pero dicen los entendidos que todavía no ha explotado ninguno.

Los hombre juegan al guiñote por parejas , cantan las cuarenta…por eso llueve de vez en cuando.

Los chicos y chicas juegan a lo que les parece mejor: a las siete y media, al cinquillo, a la perejila, al burro, a las muchas gracias, a la escoba, al burro, al chupete etc….

Un juego de mayores que también se lleva mucho es el julepe.

Un juego de azar al que se jugaba antes más que ahora es la zorra, se reparten cartas y al que le toca el 4 de copas se lleva todo lo apostado, es parecido a una ruleta.

A veces, dicen que se juega al mus. Yo he visto hacer campeonatos en otros pueblos pero en el mío no.

En fin no vayáis a pensar que mi pueblo es un casino, también se lee de vez en cuando, las preguntas del trivial están superadas, hay estudiantes de todos los niveles y se respira tanta cultura como oxígeno puro, que ya es decir.

Pilar Gutiérrez Lázaro

La plaza

Un día llegué a mi pueblo y lo encontré cambiado, habían teñido la plaza de rojo, de un rojo intenso de solemnidad, parecía más grande, más moderna. tenía aspecto de capital.

El ambiente no había cambiado, el oxígeno era igual de puro. El sol tímidamente dejaba caer sus rayos resaltando el nuevo color, la gente paseaba y opinaba. Era el tema de conversación. La campana cortó todas las tertulias y nos dirigimos a la iglesia, pasamos por la calle nueva, una alfombra se extendía bajo nuestros pies, ¡ha quedado bien! Se oía continuamente y se podía palpar que la gente estaba contenta.

Ante mi mente pasaron en, un momento. Todas las épocas que nos han precedido y nos han conducido hasta donde estamos .Era la línea de la vida. Desde la hoz, la segadora, la atadora, la trilladora, la cosechadora y lo que venga, con todas las connotaciones asociadas. Un montón de recuerdos. siempre gratos (la memoria es selectiva) desde cuando en el pueblo los animales vivían con nosotros en habitaciones continúas. Hasta ahora, que además de tener piscina, lo que tenemos en la habitación de al lado es un ordenador.

Todo esto me lo traía a la memoria el color de la plaza, caminaba y pensaba que faltaba algo, ¡Ya lo he descubierto! Faltaba la vida que dan los árboles. Las sabinas le proporcionan un toque ecológico, la naturaleza viva que nos habla siempre en silencio y nos influye en el quehacer diario.

En fin que Torrehemosa ya tiene plaza roja como las ciudades importantes y se puede codear con cualquier urbe. Los coches circulan por doquier y somos tan organizados que no necesitamos ningún semáforo. Ha quedado amplia, limpia y acogedora. Para poder disfrutarla y marcar ritmo en ella con una buena orquesta.

Algún día cuando el tiempo transcurra tal vez un día nos levantemos y veamos que el sol extiende otra vez los rayos tímidamente sobre la plaza, será quizá porque el sol ha cambiado de color.

Qué tendremos entonces en la habitación de al lado!

¡Tendremos habitación!.

Pilar Gutiérrez Lázaro

Vamos a andar

En Torrehermosa se pasea mucho, entre las recomendaciones médicas y el buen apetito, a la gente no le queda más remedio que caminar.

Unos van a marchas forzadas, pero lo que es el grueso de la población lo hace pausadamente. Contemplando el paisaje y observando las florecillas de las orillas de la carretera. !Naturaleza viva!

Las rutas más frecuentadas están en los cuatro puntos cardinales: La de Alconchel, se ve al salir del pueblo “La Peña del cuco” algunos turistas intrépidos se han subido encima y se han hecho fotos . Esta Peña si hablara podría contarnos la historia del pueblo.

Caminando hacia Alconchel, se pasa por la Pontezuela, donde hay un puente sobre una acequia, allí los juncos crecen y los insectos campan a sus anchas. A veces la gente da la vuelta y se mete por el camino de tierra para volver al pueblo y otras personas van andando hasta el puente del AVE.

En dirección contraria está el camino de Monreal.

Se puede dar un paseo hasta el cementerio, algunas personas van durante todo el año.

La ruta de la ermita es muy apreciada por los torrehermosinos, se llega, se hace una visita a San Pascual. se descansa bajo los pinos ,se come uno un bocadillo y se repone de las calorías que ha desgastado durante el camino. También hay una fuentecilla pero con poca agua. El día 3 de mayo es costumbre que todo el pueblo vaya a merendar allí.

Un camino corto es ir hasta la balsa de San Sebastián, las ranas en cuanto te oyen llegar saltan a la balsa y te observan desde el escondite. La balsa se mantiene gracias a un manantial sin fuente ni nada porque las normas de sanidad dicen que no se beba agua sin cloro.

Los más andariegos llegan hasta la dehesa, para eso hay que estar preparado porque está bastante lejos.

Se puede pasear por todo el término respirando un aire sano, un oxígeno puro y si paseas en primavera tienes a tus pies una gran alfombra verde.

Por la carretera pasan pocos coches y casi todos saludan, la cordialidad es una de las muchas cualidades de los habitantes de la zona.

A veces hay que volver corriendo del paseo porque llega el panadero o un vendedor ambulante. Aunque esto ya se prevé.

En verano, en las noches de luna llena, los paseos son deliciosos, se ve todo el campo entre sombras y las estrellas pueblan el cielo, el día de San Lorenzo ven correr las estrellas para cumplir los deseos de la gente.

En fin, en Torrehermosa se hace ejercicio y se cuidan.

Pilar Gutiérrez Lázaro

Refranes que han pasado de moda

Te ahogas en el casco de las gallinas, (Se refiere al trozo de botijo que les ponía a las gallinas para que bebieran)

El que no quiera polvo que no vaya a la era.

Par este viaje no se necesita alforjas. Hace 50 años todavía se viajaba en mula y cuando iban a comprar a Ariza llevaban unas alforjas muy bonitas con franjas de colorines. Medían la distancia en horas, como ahora los ameicanos.

Para San Antón la gallina pon. Porque antes hacía frío y las gallinas no ponían. San Antonio es el 17 de enero.

Por San Blas la cigüeña verás.

En la puerta del rezador no pongas el trigo al sol. ( Se ponía el trigo al sol para que se secase).

En enero se heló la abuela en el granero.

Las coles en enero saben a cordero.

Cada maestrillo con su librillo

Con pan y vino se anda el camino.

Cuando las barbas de tu vecino veas pelar pon las tuyas a remojar.

A buen hambre no hay pan duro,

Cuando no hay pan buenas son tortas.

Días de mucho vísperas de nada.

En boca callada no entran moscas. (Las que habría)

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

El que juega con fuego se quema.

Más vale pájaro en mano que ciento volando.(Apretaba el hambre) este se usa mucho todavía, ahora siguen apretando otras cosas.

El agua por San Juan quita vino y quita pan.

Agua de mayo pan para todo el año.

El que quiera miel por San Miguel.

Hazme ciento y fállame una y has perdido tu buena fortuna.

Dichos

Comes más que el chico del esquilador.

Hacer y deshacer todo es quehacer

Ir a por lana y salir trasquilado.

Me viene como agua de mayo.

Una de cal y otra de arena.

Recopilados por Pilar Gutiérrez Lázaro